SOPA DE PISTACHO (Soup-e pisteh)

Irán es el primer exportador de pistachos del mundo, por tanto no es extraño que tal delicioso manjar esté presente en todo tipo de platos, ya sean ensaladas, sopas, estofados o postres. No obstante, llama la atención que esta deliciosa crema tenga su origen en la comunidad judía de Irán, sabiéndose este un país prácticamente musulmán. Por ello, cabe aclarar que, debido a su relación con el Imperio Persa, el mayor asentamiento judío en tierra musulmana se encuentra en Irán.

Hay quien recomienda tomar esta sopa fría y 24 horas después de su elaboración. Nosotros la comimos caliente y damos fe de que hay pocas cremas tan sabrosas y especiales, fruto de la equilibrada mezcla de sabores que aúna los matices ahumados de los pistachos tostados con las notas intensas de los cítricos y el azafrán. No obstante, aunque somos muy conscientes de lo adictiva que es, es importante tomarla en dosis pequeñas, pues puede resultar indigesta además de ser bastante calórica. Avisados quedáis.

INGREDIENTES (para 5 personas; raciones pequeñas)

  • ¼ cucharadita de hebras de azafrán
  • 300 gr de pistachos crudos y sin cáscara
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharaditas de semillas de comino
  • 3 chalotas hermosas finamente picadas
  • 1 puerro picado finamente. También la parte verde.
  • Un pedazo de jengibre e 2,5 cm de ancho finamente picado
  • 1 L de caldo de pollo. Yo usé un concentrado ecológico diluido en 1 L de agua.
  • 115 ml de zumo de naranja natural
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Sal y pimienta al gusto
  • Crême fraîche para decorar
  • ½ cucharadita de zumaque para decorar

ELABORACIÓN

  • Lo primero que debemos hacer es hervir un poco de agua y, en un recipiente pequeño, verterla encima de las hebras de azafrán hasta que estas queden cubiertas. La cantidad de agua no debería ser mayor que el equivalente a un vaso de chupito o dos cucharadas soperas.
  • Después, calentamos el horno y, en una bandeja de aluminio apta para el mismo, añadimos los pistachos y dejamos que se tuesten durante 15 minutos a 170º. Dependiendo del horno, el tiempo suele variar; por tanto, se recomienda echar un ojo pasados los 10 minutos, pues no conviene que los pistachos se quemen. Cambiaría completamente el sabor de la sopa.
  • Mientras los pistachos se tuestan, ponemos en una sartén mediana la mantequilla y dejamos que se derrita. Una vez esta esté caliente, freímos las semillas de comino durante un minuto, para que su aroma penetre en la mantequilla.
  • Pasado el minuto, añadimos las chalotas, el puerro, el jengibre con una pizca de sal y de pimienta y dejamos que se frían a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos, hasta que las chalotas se vean blandas y transparentes. Removed ocasionalmente para que ninguna de las verduras se queme.
  • Si los pistachos ya se han tostado, los sacamos del horno y reservamos. Después, en una olla, hervimos unos 20 minutos a fuego bajo el caldo de pollo con la mezcla que hemos frito en la sartén y una cucharada del agua del azafrán.
  • Una vez hayan transcurrido los 20 minutos, ponemos el contenido de la olla en una batidora de jarra y añadimos los pistachos tostados. Reservamos una cucharada de estos que usaremos después para decorar la crema.
  • Batimos bien hasta que se forme una crema homogénea y suave. Si veis que necesita un poco más de agua, echádsela. La crema tiene que quedar uniforme: ni muy densa ni muy líquida y sin grumos. La probamos y corregimos el punto de sal si es necesario.
  • Volvemos a verter la crema en la misma olla que hemos utilizado antes y añadimos el zumo de naranja y limón. Si se quiere, también se le puede echar un poquito de la ralladura de ambas frutas, pero con cuidado, pues el objetivo no es que dominen estos sabores.
  • Calentamos la crema a fuego bajo durante 5 minutos más y procedemos a servirla.
  1. Para el emplatado, servimos primero la crema, después le añadimos un poco del agua de azafrán restante, una cucharada de crême fraîche, unos pistachos, espolvoreamos un poquito de zumaque y, finalmente, utilizamos las hebras del azafrán para decorar, colocándolas con cuidado sobre la crême fraîche.

GLOSARIO

Zumaque: el zumaque es una especia ampliamente usada en la cocina de Medio Oriente. Se presenta forma de baya de color granate que posteriormente se muele.  Su sabor, entre ahumado y ácido,  es ideal para marinar tanto carnes como pescados. Se puede encontrar tanto en tiendas árabes como en herbolarios especializados.

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